Un problema común a todas las empresas es la pérdida de clientes, ¡y la mayoría de las veces de los más rentables!). Frente a esto las empresas concentran sus esfuerzos en la captación de nuevos clientes respecto a volver a recuperar los perdidos aunque la probabilidad de volver a venderle a un cliente perdido es de entre 30% y 40%, mientras que adquirir un cliente nuevo es de entre 5% y 20%.